Portabilidad Numérica: Nuestro Rut Digital

Por Gabriel Lara

En los tiempos actuales, donde el celular no sólo se usa para conversar o recibir mensajes, sino como un centro multimedia que permite la irrupción constante en la vida cotidiana de la música, internet, los videojuegos y los medios sociales, aún hay un tema que sigue siendo la piedra de tope y que irrita a más de un usuario: el cambio de compañía y, por ende, de número celular.

En pocas palabras, la portabilidad numérica se refiere a la posibilidad de que al cambiar de compañía el número celular también pueda migrar, evitando de esta manera perder el número antiguo y solucionando en gran medida uno de los problemas de los usuarios, que al elegir otro proveedor de telefonía, ya sea celular o de línea fija, pierden el número.

En diversos países de América Latina ya está funcionando el sistema de portabilidad numérica, con una excelente acogida. Por ejemplo, en Brasil esta norma rige desde marzo del 2010 y en tan sólo tres meses se presentó más de un millón de solicitudes de cambio, mientras que en Perú en sólo cinco días se recibieron más de mil trámites de clientes que querían migrar a una nueva compañía. En otros países como México, República Dominicana y Colombia también se ha implementado, con similares resultados.

Chile, en este sentido, no se queda atrás. Desde fines de 2003 el proyecto estuvo en la Cámara de Diputados, sin avance alguno, pero en 2008 esta propuesta recibió nuevos aires y se comenzó a reformular, siguiendo de cerca el caso mexicano, que en sólo seis meses implementó el sistema con gran éxito. En 2009 comenzaron las reuniones para abordar este tema en un Comité Técnico que incluía a los operadores de telefonía y al Gobierno, para que finalmente el uno de Junio de este año ingresara al Congreso el Proyecto de Ley en relación con la portabilidad numérica. Poco más de un mes después, el Gobierno le puso suma urgencia de este trámite en el Legislativo.

Este proyecto contempla algunos conceptos que son interesantes de abordar, como el hecho de poder migrar aun teniendo deudas con la empresa anterior. Otro punto importante es la gratuidad del trámite en sí, lo que finalmente fue desechado, pero el costo es mínimo: sólo 377 pesos.

Ahora bien, es importante tener en cuenta cómo funciona el proceso de la portabilidad. Este sistema contempla la creación de una base de datos de quienes se cambien de operador, licitación que fue lanzada a concurso a nivel internacional por el Gobierno para definir quién se hará cargo de esto, resultando elegida la empresa Telcordia. Esta transnacional norteamericana, que ofrece el mismo servicio en otros países, trabajará a través de una base de datos única y centralizada, con estricta regulación en su financiamiento, condiciones de funcionamiento e interoperación entre el organismo administrador independiente y los concesionarios del servicio. Además, esta empresa cuenta con 120 días desde la adjudicación de la licitación para tener operativo el sistema, por lo que se estima que este debería comenzar a funcionar durante diciembre de este año. Mientras tanto, los diferentes operadores están realizando diversas pruebas técnicas para  cumplir con el marco legal, bajo la asesoría tanto de Telcordia como de la Subtel. Finalmente, otro detalle importante es el artículo en la Ley que regula las horas en las cuales se realiza la transición, la que al igual que Perú, se realizará a las tres de la madrugada, con una duración máxima de dos horas para gestionar el cambio.

No obstante, hay detalles que no deben ser pasados por alto. Es necesario considerar que, independiente de lo que constará migrar de compañía, el usuario incurrirá de igual forma en un gasto aún mayor si no se condiciona a las empresas a que cancelen ellos la compra de un nuevo chip telefónico. Esto, debido a que las tecnologías entre diferentes equipos son diferentes y el migrar desde un celular básico a uno con conectividad 3G implica cancelar por éste. Además, la gran mayoría de los usuarios deberá invertir, por lo general, en equipos nuevos, puesto que la mayoría de las empresas los vende bloqueados para funcionar con sus propias tarjetas sim. No obstante, siempre está la opción del engorroso trámite de desbloqueo en sus empresas respectivas, que tardan de 15 a 20 días hábiles en efectuar tal proceso. Si está apurado,  puede optar al clásico servicio técnico de la esquina, y en dos días tenerlo operativo.

Para no ser tan injustos,  cabe destacar que el gobierno, decreto mediante, obligará (al menos eso es lo que se ha anunciado) a los operadores móviles a vender los equipos ya desbloqueados, lo que ciertamente resultaría en un importante avance, en virtud de una real facilidad a la hora de cambiarnos de operadora cuando no estemos satisfechos con sus tarifas o capacidades técnicas.

En resumen, si bien el trabajo que se ha realizado con respecto a este tema ha sido titánico, con grandes esfuerzos de parte de las empresas como del gobierno, aún hay detalles que no son insignificantes, y que si no se resuelven pronto pueden generar varios vicios.